jueves, 14 de marzo de 2013

III SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - LÁZARO DE TORMES


ENCUENTRO CON LÁZARO DE TORMES

“Mientras haya lectores, yo seguiré vivo”

Con estas contundentes palabras respondió el joven Lázaro a quienes le preguntaron cómo era posible que siguiera existiendo después de quinientos años, eso mientras sorteaba como podía los pescozones y reprimendas que le propinaba el ciego, su compañero en este viaje astral. La impresionante puesta en escena se la debemos al profesor Jesús Villalobos, y a los tres alumnos intrépidos que se han dejado poseer por el espíritu de estas criaturas: Peter, Alba y José Miguel.

Y es que ambos llegaron desde los confines del tiempo para desayunar ante los alumnos de 3º de ESO, atragantándose con las uvas (de a dos y de a tres) y con el vino, mientras la profesora Eugenia Pérez narraba las vicisitudes que ambos vivieron en su época. Aunque rápidamente el de Tormes empezó a responder a las preguntas que le llovían desde todos los rincones de un auditorio abarrotado, sobre sus amos, sus andanzas, las triquiñuelas de la supervivencia, los episodios más conocidos (el robo del pan, la longaniza, las bulas falsas, las palizas, etc.) Así hasta que la mujer de Lázaro se levantó de entre el público (se conoce que vinieron en diferentes transportes siderales) y declaró su amor “honesto e impoluto” por su marido, para regocijo de la concurrencia.

De vez en cuando, el ciego tomaba las riendas del acto, y les contaba a los jóvenes asuntos de juglares, travesuras de su discípulo y su peregrinaje por media Castilla en busca de una limosna que llevarse a la boca, sin olvidar la defensa de sus métodos de enseñanza, aunque con ello provocara las quejas de Lázaro. Incluso comparó su época con la actual, y confesó que no encontraba grandes diferencias, porque siguen faltando valores como entonces y quienes tienen el poder no aprenden, como hizo Lázaro, no cambian nunca, porque no son humildes, como ellos, como los que verdaderamente mueven el mundo.

Las preguntas se sucedían sin parar, y tuvieron que remontarse a los orígenes turbios del mozo, a los coscorrones con los que el ciego le enseñó, repasaron el carácter de sus amos, la cara oculta de algunos de ellos, la inmensa miseria que Lázaro tuvo que dejar atrás, y antes de que el joven pudiera vengarse de nuevo del ciego, ambos incluso analizaron el futuro, valorando el camino que habían recorrido hasta llegar a nosotros, sorprendiéndose de que las vidas de unos pícaros sigan leyéndose hoy, y provocando entonces otra sorpresa mayúscula con las lúcidas palabras de Lázaro: “seguiré vivo mientras exista la lectura”. Que así sea.

 

miércoles, 13 de marzo de 2013

III SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - MARISOL ORTIZ DE ZÁRATE


ENCUENTRO CON MARISOL ORTIZ DE ZÁRATE

“Estoy irremediablemente infectada por el virus de la literatura, lo que más me gusta es escribir sobre las personas, y que mis historias sean creíbles”

Todo empezó en una biblioteca, en la que Marisol Ortiz de Zárate descubrió, además de libros, a unas personas que contaban cuentos, y que le contagiaron para siempre esa pasión de la que presumió durante todo el encuentro. Convertida en una Sherezade del siglo XXI, captó la atención de todos los alumnos, detuvo sus párpados y abrió sus bocas, y nos demostró a los profesores que merece la pena invitar a autores como ella sólo por ver las caras de interés de los jóvenes, porque en ellas estaba la verdadera naturaleza de la literatura oral, el gusto por contar y escuchar historias.

Esta vitoriana inquieta realizó múltiples confesiones, como el hecho de que le gusta viajar casi tanto como escribir, y así logró encontrar la fórmula mágica que combinara ambas aficiones: se propuso escribir relatos sobre los lugares que visitaba, y así podría viajar al mismo tiempo que se documentaba de forma fidedigna para su novelas. Cantan los gallos fue el producto de varios viajes por la geografía española, además de la lectura de doscientos libros acerca del nuestro siglo XVI, y eso provocó la curiosidad de los jóvenes, cuyas dudas resolvió aprovechando también el encuentro para lanzarles anzuelos y preguntas sobre los avatares de la propia novela y sobre cómo ellos la habían percibido.

“Una novela, como un buen cuento, tiene que atraer irresistiblemente al lector”, estas palabras de Ortega y Gasset las hizo suyas Marisol a la hora de construir la trama de su novela, una obra en la que habla de la huida de varios jóvenes que buscan un horizonte nuevo, y que ella escribió en un momento bastante difícil de su vida, que tal vez la redacción de esta historia le ayudara a superar; pero también una obra que le ha deparado alguna anécdota curiosa, como la de una jovencísima lectora que se enamoró sin remisión del protagonista masculino y le afeó que se hubiera ido con otra en vez de con ella.

Pero con cada respuesta, con cada confesión, ella abría el “saco de cuentos” y los iba regalando a un auditorio ya entregado del todo, nos contó historias mágicas de Irlanda y Escocia, como La calzada de los gigantes, cuentos legendarios como El criado del rico mercader, y su viaje a Ispahan huyendo de la muerte, incluso cuentos de Borges, y hasta nos leyó un relato propio, Isla Chiquita, en homenaje a un viaje a Cuba. Hasta las alumnas del Ciclo de Educación Infantil asistieron a esta clase magistral de cómo contar cuentos, sumándose a un ambiente que se llenó de magia y en el que sólo faltaba un buen fuego alrededor del que sentarnos y escuchar a la princesa capaz de relatarnos las grandes historias universales.

Además, nos regaló una sorpresa final: el salto a la literatura para adultos, que se producirá próximamente con su novela Una historia perdida, con la que ha ganado nada menos que el último Premio Felipe Trigo de Novela. Un motivo más para felicitarnos por haber contado con su presencia.




martes, 12 de marzo de 2013

III SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - RAQUEL LANSEROS


ENCUENTRO CON RAQUEL LANSEROS

“En esta vida sólo el amor y el arte consuelan, y la poesía es el arte que más puede consolar, es la más curativa de todas las artes”

Apareció Raquel Lanseros y nuestra semana literaria se transformó, de repente ella convocó al silencio, conquistando el aire del aula, atrapando la atención de nuestros alumnos de 4º de ESO con cada metáfora, cada imagen, cada inflexión de su deliciosa voz. El profesor Salvador Martínez, desde la amistad que les une, la presentó como si viviera una aventura viajera y poética, porque Raquel ha paseado sus versos por numerosos países, sobre todo de Latinoamérica, y ella considera fundamental leer a otros autores hispanohablantes para poder comprender toda la dimensión de la literatura que se hace en nuestra lengua.

Satisfecha de participar en este tipo de encuentros, en los que dice aprender más de los jóvenes de lo que llega a enseñarles, quiso contactar con los poetas camuflados entre nuestros alumnos, y venció con rapidez el pudor de dos de ellos, Samuel y Víctor, porque los poetas al final son seres conspiradores que terminan por reconocerse y desnudar sus emociones con valentía. Así que compartió con ellos la génesis de los versos, y el hermanamiento de la creación poética, porque para ella “la poesía es una especie de striptease emocional, y tiene todo que ver con el alma, el lugar en el que todos somos iguales”.

Así que entró directamente en el alma de los alumnos, en su cabeza, en su espíritu, en su razón y en el corazón de su lenguaje, porque todos ellos forman parte del motor que hace funcionar los versos del mundo. Un mundo que duele, y en el que también la poesía se hace un hueco como algo curativo que nos sirve para sacar fuera todo lo que nos daña, lo que no nos gusta, incluso lo que no podemos cambiar, y nos alivia de nuestras cargas tras ayudarnos a ordenar nuestras sombras antes de exorcizarlas, porque “en la vida sólo el amor y el arte consuelan, y la poesía es el arte que más nos puede consolar”.

Leyó poemas, sonetos, alguno incluso musicalizado por un amigo, y respondió a las peticiones populares para seleccionar algunos de los poemas de Croniria, pidió a varios alumnos que los hicieran suyos, y el encuentro se transformó entonces en todo un recital poético en el que diferentes voces, como las de Samuel y Miriam, pusieron su granito de arena para homenajear y hasta enaltecer sus versos. Los minutos habían pasado como suspiros extraviados, y cuando se posaron en nuestras muñecas todos nos dimos cuenta de que Raquel Lanseros nos había dejado una huella imposible de borrar, como si ella misma se hubiera hecho verso para anidar para siempre en nuestros corazones.





lunes, 11 de marzo de 2013

III SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - JUAN RAMÓN BARAT


ENCUENTRO CON JUAN RAMÓN BARAT

“Empecé a escribir por amor, para conquistar a una chica, y luego descubrí que fue la poesía la que verdaderamente me conquistó a mí”

Juan Ramón Barat ha sido el encargado de inaugurar la III Semana Literaria del IES Mediterráneo, y lo ha hecho con el poderoso atractivo que le confiere ser un juglar del siglo XXI, un poeta, un novelista, un dramaturgo, un brujo del lenguaje que hechizó al auditorio más joven de nuestro centro gracias a su vitalismo y a sus palabras. Y es que para él, abrir un libro supone dejarse llevar por la magia de la literatura, de la que se considera un auténtico vicioso y a la que imagina como un sótano mágico en el que pasan millones de cosas, pero un sótano que está dentro de cada uno de nosotros.

Autor muy prolífico e inquieto, reconoce que le gustan todos los géneros literarios, y ante la pregunta de una alumna acerca de cómo querría que le recordasen en la Historia de la Literatura, respondió que a lo único que aspira, cuando se marche, es a ser evocado como un tipo divertido. Y a fe que lo demostró en cada una de sus intervenciones, respondiendo a las preguntas de los jóvenes con la misma sinceridad con la que reconoció que sus primeros versos nacieron para conquistar a una compañera de instituto, y que pasó de copiar a Bécquer para lograr aquel éxito amoroso, a escribir más de veinte obras, porque gracias a ese amor primerizo descubrió que fue la poesía la que verdaderamente le conquistó a él.

Ese optimismo que se respira en sus obras, como ocurre con Una de indios, es algo que el autor lleva dentro, pues siempre procura defender valores positivos con su literatura, “porque aunque la vida ya nos da demasiados sustos, en el mundo hay más gente buena que mala, y yo quería mostrar a esas personas en esta comedia”. La alegoría que desgranan sus indios está por encima de los saltos temporales, hasta el punto de que en palabras de alguno de ellos hay toda una declaración de principios democráticos que el autor asume, porque “si muchos políticos gobernasen como proponen los protagonistas de esta obra, las cosas nos irían muchísimo mejor a todos”.

Leyéndole, y oyéndole, se entiende que combine el compromiso ideológico con la sonrisa, la dulzura y el amor por la literatura y los lectores. No en vano afirmó que los problemas de los seres humanos son siempre los mismos, por encima de razas, tiempos y lugares, así que la literatura no debe tener fronteras, “por eso da igual que se hable de indios, de chinos o de esquimales, lo importante es contar esos problemas y conseguir que los venzamos divirtiéndonos leyendo y haciendo buen teatro”. Desde luego, no hubo una sola frontera entre él y el centenar de alumnos que le escucharon, y todos, de la mano de Barat y de la profesora Maite Ansó, descubrimos lo sano que resulta hacer un poco el indio de vez en cuando.