miércoles, 12 de marzo de 2014

IV SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - FERNANDO LALANA

ENCUENTRO CON FERNANDO LALANA

“Hay que procurar enamorarse de una persona que se ría de las mismas cosas que uno mismo”

Desde Zaragoza, y con una simpatía desbordante (o una considerable “somarda”, como diría un buen aragonés), Fernando Lalana nos hizo cruzar el ecuador de la Semana Literaria. De la mano de la profesora Maite Ansó, ayudada por un grupo de alumnos de 3º de ESO, se desglosó gran parte de la carrera de uno de los autores más prolíficos y reconocidos en el ámbito de la narrativa juvenil española.

Tras muchos años sin visitar Cartagena, confesó que su recuerdo de la ciudad es muy peculiar, puesto que en ella batió el récord de encuentros con jóvenes lectores en un solo día, nada menos que nueve. Esta vez con más calma, se mostró deseoso de escuchar las impresiones de los alumnos, puesto que la novela 13 perros ha sido casi la última que ha visto la luz, y aún estaban por llegar las primeras valoraciones de la misma, así que esperaba que con actos como éste, la obra pueda ir alcanzando la dimensión y el lugar del que ya disfrutan otros muchos títulos suyos.


Y como elemento vertebrador del encuentro, habló también del humor como uno de los rasgos más importantes de su concepción de la literatura, porque le ayuda a mejorar las tramas que ofrece al lector. Y ese humor se lo debe también a su pasión lectora, y a autores como Miguel Mihura o Enrique Jardiel Poncela, que le enseñaron su importancia, no sólo de cara a la literatura, sino también como un modo de encarar la vida.

 A partir de ahí, se sucedieron las preguntas, y gracias a ellas supimos que es un autor muy productivo, que a veces se sirve de algún personaje secundario para retorcerse el colmillo y dar rienda suelta a la crítica más afilada, o que en alguna ocasión (emulando a García Márquez) ha recorrido el cementerio de Zaragoza paseando mientras buscaba entre las lápidas el  nombre más adecuado que cuadrase con el carácter de algún personaje. También rindió homenaje a sus lecturas juveniles, en un tiempo en el que no existían como género propio, y reconoció sus deudas con Julio Verne o Emilio Salgari, y con clásicos como Guerra y paz, o Moby Dick, e incluso la saga de Sherlock Holmes.

Para finalizar, el profesor Salvador Martínez ofreció a los alumnos otra vía para acercarse a la obra de Fernando Lalana, en este caso a través del cine, gracias a la adaptación que se realizó de una de sus mejores novelas: Morirás en Chafarinas, demostrando que el vínculo entre cine y literatura es algo que se mantiene permanentemente vivo.







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