jueves, 6 de noviembre de 2014

¡¡ACCIÓN!!

MES A MES
Encuentros en la Biblioteca del IES Mediterráneo
Octubre 2014


          El día 30 de Octubre se celebró la primera de las charlas correspondientes al programa MES A MES 2015, y en la que tuvimos la suerte de contar con la visita de la escritora y realizadora Ana Ballabriga.




          Los alumnos de 1º de Bachillerato fueron los destinatarios de una actividad en la que se les ilustró acerca de la escritura cinematográfica, la elaboración de un guión y la forma más adecuada de crear historias que luego puedan ser adaptadas a la pantalla. Para finalizar, pudimos disfrutar de su última creación, junto a David Zaplana, el cortometraje titulado Políticamente correcto, una joya del género negro con una trama muy bien hilada y un final deslumbrante.





EL SUR - ADELAIDA GARCÍA MORALES

El Sur
Adelaida García Morales

Conforme pasa el tiempo voy cambiando mis hábitos lectores. He pasado de simplemente leer, a anotar, comentar y meditar lo que leo. Últimamente hasta me sirvo de palabras clave que anoto para regocijarme en mis modestas reflexiones.

En El Sur, de Adelaida García Morales, una novela corta, exquisita y sensible en la que las palabras se suceden como un elegante engranaje, he apuntado soledad, incomunicación, padre, hija, depresión, silencio.

A lo largo de las cincuenta y dos páginas del relato apenas hay acción, los personajes son pocos y el argumento es sencillo, pero, con la protagonista, asistimos a unas reflexiones reales y profundas que son el sustento de esta obra: la cómoda soledad, la imposibilidad de una comunicación fluida, la creencia de que el sufrimiento siempre tiene un motivo, o de que el peor sufrimiento es el que carece de un motivo determinado. Con esta última idea expresada en la página 37, me viene a la cabeza una de esas palabras que no aparecen en el texto pero que señalo como palabra clave: depresión, pues sólo este estado de ánimo explica la torpe decisión final de Rafael.

Poco se sabe del padre de la protagonista, un hombre solitario, melancólico y hondamente atribulado. Menos sabemos de su madre, desdichada, despegada, y que apenas dice unas cuatro o cinco frases. Sólo asistimos a los pensamientos y recuerdos de Adriana que, tras el fallecimiento de su padre, intenta identificar a ciertos fantasmas del pasado que atormentaban a su progenitor: un amor frustrado y un hijo que podría ser fruto del mismo.

Al final de la obra, Adriana, lejos de actuar con su característica predisposición para hablar y aclararlo todo, calla, como también callaba su padre. El desenlace, que aparentemente es claro, se me presenta, en cambio, como una fuente de nuevos interrogantes: cuando en la última frase menciona la insalvable y eterna separación entre ella y su padre, ¿incluye en ese pensamiento sólo esa separación o se refiere también a la insalvable distancia que existirá entre ella misma y ese posible hermano que podía haber sido su amor? ¿Qué es el silencio? El debate está servido.


Sonia Mª Saavedra de Santiago