jueves, 1 de junio de 2017

POR UN VERSO...

MES A MES
Encuentros en la Biblioteca del IES Mediterráneo
Mayo 2017

POR UN VERSO…

De la clausura de esta edición del Programa Mes a Mes se ha encargado el poeta Simón Hernández Aguado, un joven ya habituado a visitarnos, aunque en esta ocasión (el tiempo va pasando para todos) nos hayamos encontrado con un hombre a punto de finalizar su doctorado, con muchas más preguntas en la retina que en situaciones anteriores, y con un poeta que se ha concedido un plazo en la escritura precisamente porque se anda preguntando para qué escribe y hacia dónde van sus versos.

No obstante, la ilusión es algo que en Simón nunca decrece, y con ella por delante les dedicó una hora de su vida a los alumnos de 2º A y 4º A de ESO, sesenta minutos que sin duda se hicieron muy cortos porque cuando uno se pone a escuchar a Simón siempre aprende cosas, aprende experiencias vitales, repara en situaciones que sin él tal vez nos pasarían desapercibidas, y sobre todo recibe el contagio de querer seguir disfrutando del encanto y la magia de la poesía.

Un género que él desgrana siempre desde el corazón, pero también desde el recuerdo y la lectura, desde la pasión, la misma pasión con la que recomendó a los estudiantes que luchen por sus sueños, sean cuales sean, y que abran los ojos a la vida, pero no sólo a la que les queda por delante, sino a la que tienen ahora junto a sí, en la que están los libros y los estudios, sí, pero también los padres, los amigos, y las cosas pequeñas que son las que a la larga nos acercan a la felicidad.

Las preguntas se sucedieron acerca de sus fuentes literarias, de los destinatarios de los poemas, de la vida enlazada a un verso, del trabajo con los pescadores, que ha ocupado la tesis doctoral del autor, y en esencia, de lo divino y de lo humano, sin que faltara también oportunidad para que el propio Simón nos llamase un poco la atención por la excesiva dependencia que  mostramos hacia los móviles o las redes sociales, porque esa dependencia a veces nos impide vivir.


Toda una experiencia que sirvió para cerrar un curso que hemos dedicado a la educación artística, y que no podía tener mejor colofón que el de escuchar unos versos en la voz de Simón Hernández Aguado.